Test de Inteligencia Emocional

  • Inteligencia -> Éxito: La Brecha

    El artículo plantea que un Coeficiente Intelectual elevado no equivale a triunfo seguro, pero que los componentes emocionales que no son recogidos por el CI tradicional sí que resultan muy relevantes para lograr el éxito.

  • Historia del CE

    El artículo expone cómo, recientemente, el concepto de Inteligencia Emocional y el desarrollo del Coeficiente Emocional se han convertido en nociones comúnmente aceptadas.

  • Visión Completa de la Psicología Humana

    El artículo plantea que la personalidad y el Coeficiente Intelectual no son suficientes para describir plenamente todas las dimensiones de la psicología humana pero que el Coeficiente Emocional puede llenar la dimensión que falta.

  • Competencias Emocionales

    El artículo trata sobre los principales componentes de la Inteligencia Emocional: la Autoconciencia, la Autogestión, la Auto Motivación, la Conciencia Social y la Gestión de Relaciones.

  • ¿Qué es la Inteligencia Emocional?

    El artículo ofrece un resumen breve pero completo sobre la Inteligencia Emocional.

 

Inteligencia -> Éxito: La Brecha

En el siglo 20 la atención se centró en el CI, no en el CE. El concepto de CI fue concebido a finales del siglo 19 y se utilizó inicialmente como un predictor de éxito académico. Como el concepto de coeficiente intelectual se popularizó, se utiliza cada vez más como un factor de predicción no sólo del éxito académico, sino también del éxito de trabajo.

Si bien es cierto que las personas con un alto CI son más propensas a ser "exitosas" en el trabajo que las personas con un CI bajo, hay una gran diferencia en la correlación entre el CI y el éxito. Muchas personas con un bajo Cl tienen éxito, mientras que muchas personas con un CI alto no tienen éxito. Si nos fijamos en el éxito en el trabajo y también en el éxito en la vida privada, es aún más evidente que el CI por si solo no determina el éxito.

En la vida cotidiana, usted puede ver ejemplos de personas con un CI alto que no son capaces de alcanzar el éxito en su trabajo a pesar de sus habilidades académicas superiores.

  • Un gerente de una empresa del sector industrial que es muy inteligente, es incapaz de controlar su ira ante los errores cometidos por su equipo. Le grita a la gente, su equipo le teme y tanto él como su equipo son improductivos.
  • Un adolescente muy inteligente no es capaz de motivarse para estudiar. A pesar de que tiene unas capacidades de aprendizaje superiores, se pasa todo el día frente al ordenador con los videojuegos. Al final, no logra el éxito académico y abandona el sistema educativo.
  • Le piden a un programador informático muy inteligente que trabaje con otros programadores en un proyecto grande. A pesar de sus magníficas habilidades de programación, no sabe comunicarse eficazmente con el resto del equipo. Su trabajo es inferior, a pesar de sus habilidades de programación superiores y alto CI.
  • Una investigador muy inteligente es ascendida a un cargo directivo de su centro de investigación. A pesar de sus habilidades de investigación excelentes, es muy tímida y tiene miedo a hablar en público. Debido a su inseguridad, no puede dirigir el grupo y el resultado global del centro de investigación es decepcionante.

Todos los casos anteriores son personas con un CI superior, que no triunfan debido a problemas emociononales: falta de control emocional, falta de motivación, falta de habilidades para la comunicación y falta de habilidades de liderazgo.

Hay muchas capacidades que no están relacionadas con el CI y que son fundamentales en la determinación del éxito. Y todas ellas están asociadas a las emociones. Esta constatación llevó al concepto de CE.

 

Historia del CE

El concepto de CE se desarrolló en la década de los 90. Antes de eso momento, el único centro de atención era el CI. El concepto de CI se había desarrollado alrededor de 1900. En ese año Alfred Binet, uno de los padres del concepto, comenzó a hacer pasar test de CI a niños en edad escolar. En 1918, el ejército de EEUU comenzó a medir el CI de todos sus reclutas. En las décadas siguientes el CI se hizo más y más popular, hasta que se convirtió en un término conocido por gran parte de la población.

Entre los años 1900 y 1990, la atención se centró exclusivamente en el CI, no en el CE. Alrededor del 1990, la gente se dio cuenta de que el CI no era suficiente para predecir el éxito. Había otros factores importantes que no entraban en el CI. Sin embargo, aún no existía un concepto unitario para los otros componentes que influían en el éxito.

El primer intento para incluir los factores emocionales en el CI fue el concepto desarrollado por Howard Gardner "El Éxito de la Inteligencia". Según Gardner, el CI puede predecir el éxito sólo si se incluyen los componentes, además de los tradicionales de inteligencia "verbales", "matemáticos" y "visuales". "El Éxito de la Inteligencia" según Gardner, tiene siete componentes:

  1. Verbal / Lingüístico
  2. Lógico / Matemático
  3. Visual / Espacial
  4. Musical
  5. Corporal / Cenestésico
  6. Interpersonal
  7. Intrapersonal

Los tres primeros factores (verbal/lingüístico, lógico/matemático, visual/espacial) están incluidos en el concepto tradicional de CI. Los factores musicales y corporales/cinestéticos recogen un nivel de competencia general en actividades relevantes de carácter musical y deportivo. Los últimos dos componentes, la Inteligencia interpersonal e intrapersonale, se refieren a las emociones y son precursores de la definición actual de CE.

Ya en 1990, Salovey y Mayer acuñaron el término "Inteligencia Emocional". Formularon el CI de la Inteligencia Emocional, el CIE, que era independiente del CI. Sin embargo, el CE no se popularizó hasta que se publicó el superventas de Daniel Goleman "Inteligencia Emocional", en 1995. Este libro despertó el interés del público sobre el concepto de IE y generó un aluvión de artículos y libros. A finales de los 90 la Inteligencia Emocional se convirtió en la frase de moda de la psicología contemporánea. En la actualidad, el CE es ampliamente reconocido como medida de un conjunto relevante de capacidades; se ha hecho evidente su relevancia para determinar el éxito.

 

Visión Completa de la Psicología Humana

CI + Personalidad

Durante más de 100 años, los psicólogos han medido el CI. Durante más tiempo, los psicólogos han medido la personalidad humana. El CI y la personalidad se pensaron para describir completamente la psicología humana. Las pruebas de personalidad midieran los rasgos de personalidad y las de CI las capacidades intelectuales. Esto fue pensado para ser una medida completa de la psicología humana.

Sin embargo, antes de la introducción del concepto de CE persistía una "brecha": ciertas clases de habilidades no formaban parte ni del conjunto de capacidades relacionadas con el CI ni de la personalidad. Además, se notaba que el CI no tenía gran correlación con el éxito. Hacía tiempo que se sabía que existían otros factores, distintos del CI, que podían explicar el éxito y que muchos de ellos tenían que ver con las emociones. No obstante, solían considerarse como parte de la personalidad.

Por ejemplo, personas poco inteligentes podrían llegar a triunfar porque tienen "don de gentes" o por su gran motivación. Por otro lado, personas muy inteligentes podrían fracasar por timidez ser tímida o falta de iniciativa.

Sin embargo, los rasgos anteriores no son rasgos de personalidad, sino más bien "habilidades personales". Alguien puede poseer el rasgo de personalidad de la introversión y aun así contar con la habilidad personal de tener "don de gentes". Si bien el CI y el CE representan un nivel de habilidad, la personalidad no sino que recoge los rasgos estables de la personalidad de las personas. Estos rasgos no están relacionados con capacidades. Ni el CI ni la personalidad son capaces de medir el conjunto de habilidades que compone el CE.

CI + Personalidad + CE

La incorporación del concepto de CE a los conceptos de personalidad y inteligencia ha completado nuestra visión de la psicología humana. Ahora los psicólogos saben que cada persona tiene una personalidad, un cierto nivel de CI y un cierto nivel de CE.

La personalidad describe cómo "es" una persona esencialmente; por ejemplo, introvertida o extrovertida, racional o emocional. Si desea saber cómo es su personalidad, seleccione el servicio gratuito el Test de Personalidad Swiss 16 PT.

El CI mide su nivel de habilidad intelectual. Mide su capacidad para pensar de manera lógica, aprender información, transferir conocimientos y resolver problemas. Predice muy bien el éxito académico pero no es adecuado para predecir el éxito en el trabajo o en la vida privada.

El CE mide su nivel de habilidad emocional. Mide su capacidad para comprender sus emociones, controlar sus reacciones emocionales, motivarse, comprender las situaciones sociales y comunicarse con los demás. Predice muy bien el éxito en la vida privada, pero por sí solo no es bueno para predecir el éxito académico o laboral. Sin embargo, la combinación de CE y CI predice de maravilla el éxito académico, laboral y personal.

Los tres círculos del diagrama anterior se superponen. Es para ilustrar que, si bien el CE, el CI y la personalidad son independientes, hay algunas correlaciones entre ellos. Las personas con una personalidad "racional" suelen tener un CI más alto y un CE más bajo que aquellos cuya personalidad es "emocional". Esto no significa que toda persona "emocional" tenga un CE alto y un CI bajo, sino que hay una cierta correlación entre los dos. Asimismo, las personas que son introvertidas suelen tener más CI y menos CE que las personas extrovertidas.

Las personas con un bajo CI tienden a tener bajo CE, a medida que aumenta el CI, el CE generalmente aumenta también. Sin embargo, como el coeficiente intelectual es muy alta, el ecualizador generalmente disminuye. Esto no quiere decir que no hay personas de bajo CI y alto CE, o que no hay genios de QI de genios que también tienen un alto CE, pero la investigación en todo el mundo indica estas tendencias.

 

Competencias Emocionales

No hay una sola competencia para definir CE. De hecho, el Test de CE consiste de cinco componentes:

  1. Autoconciencia
  2. Autogestión
  3. Auto Motivación
  4. Conciencia Social
  5. Gestión de Relaciones

 

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La Inteligencia Emocional (IE), cuya medida se expresa a menudo por un Coeficiente de Inteligencia Emocional (CE), describe la capacidad para percibir y gestionar las emociones propias, las de los demás y las de grupos.

Definición de Inteligencia Emocional

Existe una gran controversia sobre la definición de la IE. Hasta el momento, hay tres modelos principales de IE:

  • Modelo de Capacidades
  • Modelos Mixtos de Inteligencia Emocional
  • Modelo de Rasgos

El modelo basado en capacidades

La concepción de IE de Salovey y Mayer se esfuerza por definir la IE dentro del marco de unos criterios estándar para una nueva inteligencia. Tras su continua investigación, modificaron su definición inicial de la IE a: "la capacidad de percibir emociones, integrar las emociones para facilitar el pensamiento, comprender las emociones, y regularlas para promover el crecimiento personal".

El Modelo de Capacidades contempla las emociones como fuentes útiles de información que nos ayudan a entender el entorno social y a desplazarnos por él. El Modelo propone que los individuos difieren en cuanto a su capacidad para procesar información de carácter emocional y en cuanto a su capacidad para relacionar el procesamiento emocional con una cognición más amplia. Esta capacidad se manifiesta en ciertas conductas adaptativas.

El Modelo propone que la IE incluye 4 tipos de capacidades:

  • Percepción de las Emociones: la capacidad para detectar y descifrar emociones en caras, imágenes, voces, y artefactos culturales, incluyendo la capacidad de identificar las propias emociones. La percepción emocional es un aspecto básico de la Inteligencia Emocional, ya que posibilita el procesamiento posterior de la información emocional.

  • Utilización de las Emociones: la capacidad de aprovechar las emociones para facilitar diversas actividades cognitivas, tales como el pensamiento y la resolución de problemas. La persona emocionalmente inteligente puede sacar el máximo provecho de sus diferentes estado de ánimo, a fin de adaptarse mejor a la tarea en cuestión.

  • Comprensión de las Emociones: la capacidad para comprender el lenguaje de las emociones y apreciar las complicadas relaciones entre ellas. Por ejemplo, la comprensión emocional incluye la capacidad de ser sensible a ligeras variaciones en las emociones, así como la capacidad de reconocer y describir cómo evolucionan con el tiempo.

  • Gestión de las Emociones: la capacidad de regular las emociones, tanto en nosotros mismos como en los demás. Así, la persona emocionalmente inteligente puede aprovechar las emociones, incluso las negativas, y gestionarlas para alcanzar los objetivos previstos.

Modelos Mixtos de Inteligencia Emocional

Modelo de Competencias Emocionales

El modelo de IE presentado por Daniel Goleman considera la IE como un amplio abanico de competencias y habilidades que impulsan el desempeño directivo, medido a través de autoevaluación y evaluación de múltiples fuentes (Bradberry y Greaves, 2005). En la obra "Trabajando con la Inteligencia Emocional" (1998), Goleman explora la función de la IE en lo profesional, afirmando que la IE es el mejor indicador de éxito en el lugar de trabajo. Estos descubrimientos han sido confirmados recientemente en una encuesta de ámbito mundial, según consta en la "Guía rápida de la Inteligencia Emocional", de Bradberry y Greaves (2005).

El modelo de Goleman describe cuatro ideas fundamentales de la Inteligencia Emocional:

  • Autoconciencia: capacidad para interpretar las propias emociones y reconocer su influencia al tomar decisiones de manera visceral.

  • Autogestión: implica controlar las propias emociones e impulsos y adaptarse a las circunstancias cambiantes.

  • Conciencia Social: capacidad para sentir, entender y reaccionar ante las emociones del otro, comprendiendo las redes sociales.

  • Gestión de Relaciones: capacidad de inspirar a otros, influir sobre ellos y contribuir a su desarrollo en la gestión de conflictos.

Goleman incluye una serie de competencias emocionales en cada constructo de la IE. Las competencias emocionales no son talentos innatos, sino capacidades aprendidas que hay que trabajar y desarrollar a fin de lograr un rendimiento sobresaliente. Goleman plantea que los individuos nacen con una inteligencia emocional general que determina su potencial para aprender competencias emocionales.

Modelo de la Inteligencia Socio-Emocional de Bar-On

El psicólogo Reuven Bar-On (2006) desarrolló una de las primeras medidas de la IE que emplearon el término "Coeficiente Emocional". Define la Inteligencia Emocional como el interés por entenderse a uno mismo y a los demás de forma efectiva, relacionarse bien con los demás y afrontar o adaptarse al entorno inmediato de modo que se incrementen las probabilidades de responder con éxito a las exigencias del medio. Bar-On postula que la IE se desarrolla con el tiempo y puede mejorarse mediante el entrenamiento, la programación y la terapia.

Bar-On hipotetiza que, por lo general, los individuos con un Coeficiente Emocional superior a la media suelen tener más éxito a la hora de afrontar las exigencias y presiones del entorno. También señala que una deficiencia en IE puede conllevar falta de éxito y la existencia de problemas emocionales. Las dificultades para hacer frente al medio, según Bar-On, serían especialmente comunes entre los individuos con carencias en las subescalas de comprobación de la realidad, resolución de problemas, tolerancia al estrés y control de los impulsos. En general, Bar-On considera que la Inteligencia Emocional y la Inteligencia Cognitiva contribuyen en igual medida a conformar la inteligencia general de una persona y ésta sería, consecuentemente, un indicador del potencial individual para triunfar en la vida.

Modelo de Rasgos

Petrides propuso una distinción conceptual entre el Modelo de Habilidades y el Modelo de Rasgos. La IE como Rasgo se refiere a "una constelación de predisposiciones comportamentales y autopercepciones referentes a la propia capacidad para reconocer, procesar y emplear información cargada emocionalmente". Esta definición de la IE abarca tendencias conductuales y habilidades perceptivas y se mide a través de autoinforme, en contraste con el Modelo de Habilidades que se refiere a capacidades reales, tal y como se expresan a través de medidas basadas en la ejecución. La IE como Rasgo se debe investigar dentro del marco de la personalidad.

El Modelo de Rasgos de la IE es general e incorpora los de Goleman y Bar-On presentados anteriormente. Petrides critica duramente el Modelo de Habilidades y el MSCEIT (Mayer-Salovey-Caruso Emotional Intelligence Test: Test de EI de Mayer, Salovey y Caruso), argumentando que se basan en procedimientos de medida "carentes de significado psicométrico".

La conceptualización de la IE como rasgo de personalidad la convierte en una idea que se encuentra fuera de la taxonomía de las capacidades cognitivas humanas. Esta es una distinción relevante, en la medida en que afecta directamente a la operacionalización de la idea y las teorías e hipótesis que se formulan sobre ella.